Ser buen padre depende de la época en que estamos: Miguel de Zubiría Samper

El director de la Fundación Alberto Merani, Miguel de Zubiría Samper estuvo en el Quindío por invitación del colegio campestre Edelmira Niño Nieto, en el marco de la celebración de los 40 años de labores de la institución educativa.

Articulo Miguel de Zubiria

Cocreador de la pedagogía conceptual e inteligencia emocional del modelo pedagógico de dicho centro educativo, Zubiría Samper dictó la conferencia ¿Cómo ser un buen papá hoy?, la que se destacó por una muy buena asistencia de padres de familia, docentes, administrativos y público en general.

Antes del acto académico, LA CRÓNICA dialogó con el reconocido sicólogo y pedagogo a nivel nacional e internacional.

¿Cómo ser buenos padres hoy?, ¿cuál es la propuesta?
Pregunta esencial de la vida de un papá. Nosotros diríamos que en especial habría que responder una pregunta previa que es ¿qué es lo que quieren y qué es lo que necesitan aprender nuestros hijos hoy? Necesitan aprender reglas, ser obedientes, ser autónomos, ser felices. Qué es lo que necesitan aprender y qué es lo que debemos nosotros como papás enseñarles que posiblemente no van a aprender en los colegios.

¿Y qué es lo que hay que enseñarles?
Lo que se ha concluido en estos años es muy simple aparentemente, y es que lo que hace que un ser humano lleve una vida amable, satisfactoria y feliz es que sepa qué es lo que quiere, de la misma manera que los padres deben saber qué es lo que tienen que enseñarles, la respuesta parece ser, enséñele a que él sepa qué es lo que quiere. Por qué, porque los papás no van a estar todo el tiempo con él, y él va a tener que elegir a lo largo de su vida cantidades de cosas, enséñele a elegir, a tener sus metas, a ser una persona autónoma.

¿De qué depende ser un buen padre hoy?
Vamos a empezar por algo muy viejo y es qué debería enseñarle un papá a un hijo en Esparta, en la antigua Grecia que era una cultura guerrera; qué debería enseñarle un papá a un hijo en Atenas, también en Grecia y que era una cultura de la democracia; qué en el periodo Medieval, que los papás concluyan precisamente lo que usted sugiere que es que ser un buen padre depende de la época en la cual estamos.

¿Qué implica ser buen padre hoy?
Ser un buen padre implica saber leer qué es lo que la sociedad y el mundo, en el cual van a vivir nuestros hijos preferiblemente no hoy sino 20, 30 o 40 años adelante, van a exigirle a ellos. Un poco la reflexión que hoy tenemos los sicólogos es esa, qué es lo que va a demandar el mundo en 2 o 3 décadas en nuestros hijos para que lleven vidas satisfactorias, felices y productivas y parece que la respuesta sorprendentemente puede ser una, ser jóvenes y adultos autotélicos: auto, que ellos mismos sean capaces de elegir sus telos o sea sus metas, sus sueños, sus ilusiones, sus pasiones. Ya el mundo no es el del pasado en el que teníamos que enseñarles a ajustarse, a ser obedientes, sumisos, no, es exactamente todo lo contrario, tenemos que enseñarles a obedecer muy fuertemente solo a una persona: a ellos mismos.

¿Qué papel juega la tecnología en esta propuesta?
En cuanto a la tecnología yo diría que hay dos cosas, lo primero que ningún joven o niño debería de utilizar ninguna tecnología sino sabe escribir a mano, sino sabe escribir con su propia letra, sino sabe leer un libro o un relato físico y sino puede establecer relaciones de interacción buenas cara a cara con compañeros, amigos, amigas. Una vez cualquier joven demuestre que es capaz de leer, escribir, de crear relaciones cara a cara reales con voz a voz, debería obviamente meterse en todas las redes virtuales, en Facebook, en todo lo que quiera porque ya sabe que domina el arte primario humano. Pero lo que está ocurriendo es que los niños sin hermanos, sin papá, con mamá muy ausente, entonces les dan una tableta, un celular a los dos, tres cuatro o cinco años y no aprenden las artes primarias, eso es lo más malo, pero no la tecnología como muchos creen, sino como la estamos utilizando.

Cambiando un poco de tema, ¿cómo va la Fundación Alberto Merani de la que usted es su director?
Va muy bien. Hay dos proyectos que se han separado divergentemente que es el instituto, el colegio que era inicialmente para niños con capacidades excepcionales, pero entendimos, después de 20, que una persona que es brillante no es porque nazca así, sino porque nace en un contexto de papás que le hablan, que le preguntan, que le piden argumentos, que lo estimulan a leer, entonces hemos concluido y ya hay demasiadas evidencias, que cualquier niño de cualquier condición puede convertirse en un ser humano brillante siempre y cuando sus papás, y de aquí su responsabilidad y de los colegios, pero primeramente la de los papás, creen un ambiente rico intelectualmente.

¿Qué es un ambiente intelectualmente rico?
Hablar, conversar, discutir, preguntar, leer y nada más. Estamos trabajando con muchos colegios del país de todos los sectores sociales haciendo acompañamiento. Es que lo que encontramos con los niños más inteligentes de todo el país lo estamos transfiriendo a todos lo niveles, a todos los estratos y ahora los últimos experimentos son con niños de estratos 1 y 2 y están dando resultados realmente notables porque la inteligencia no depende de la herencia que se tenga, sino del ambiente en el cual se vive. Si tienen un papá que les habla que les conversa, les muestran, les preguntan, pueden convertirse en muchachos inteligentes y esa es la meta: cómo hacer para que miles de niños sean inteligentes, sean brillantes, se hagan preguntas, discutan, hablen y lo estamos logrando.

Germán Rojas Arias
LA CRÓNICA

Tomado de La Cronica del Quindio